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		<title>Filmobiografía</title>
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		<pubDate>Tue, 17 Jul 2007 19:12:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>

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		<description><![CDATA[POEMA El odio exige víctima y la víctima es una. La luz, impresionante, venga, venga Vamos a aprovecharla ahora, venga, el cincuenta y el travelling hacia atrás. Pier Paolo Pasolini José Buil se inició en el cine mirando a su &#8230; <a href="http://josebuil.com/?p=1">Sigue leyendo <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>POEMA</strong></p>
<p><em>El odio exige víctima y la víctima es una.<br />
La luz, impresionante, venga, venga<br />
Vamos a aprovecharla ahora, venga, el cincuenta y el travelling hacia atrás.</em><br />
<strong>Pier Paolo Pasolini</strong></p>
<p>José Buil se inició en el cine<br />
mirando a su papá operar un proyector<br />
Pathé Baby 9.5 mms<br />
Continuó su carrera cinematográfica<br />
Entre los ocho y diez años<br />
Mirando películas del Cabo Rusty<br />
Y el perro Rin-tin-tín<br />
En el cine Lindavista al norte de la ciudad<br />
De la mano de una sirvienta<br />
De rodillas blancas<br />
En la secundaria 24<br />
Aprendió a tirarse la pinta</p>
<p>Cada tarde<br />
Mirando un programa triple</p>
<p>En el mugroso cine Tepeyac<br />
con Elvis Presley y Jerry Lewis<br />
bailando rock&amp;roll</p>
<p>En la onda de la Prepa 5<br />
Se convirtió en un cowboy de media talla<br />
un vil perseguidor de películas<br />
en cines con ratas corriendo<br />
por el pasillo,<br />
mientras la luz roja anunciaba<br />
la salida de emergencia<br />
para el que quisiera irse<br />
por si la película era mala.</p>
<p>Cine Bahía, Rivolí, Estadio,<br />
Pero fue mejor seguir con la poesía</p>
<p>mientras asistías al cine en solitario<br />
cargando el libro<br />
básico en tu vida literaria<br />
de un poeta francés<br />
o el inglés<br />
que a todos les rompía la madre<br />
porque hablaba de mujeres que no lo querían</p>
<p>Como nos pasaba a todos.</p>
<p>Eran tiempos de la Universidad<br />
de los sueños que luego se llamarían<br />
sueños rotos<br />
porque lo que iba a estar a la orden del día<br />
pasados las palabrotas que nos destruyeron<br />
Eran los cobardes<br />
y todos aquellos que prefirieron<br />
dar un paso atrás</p>
<p>Entretanto</p>
<p>En los cineclubs universitarios<br />
mirabas cintas y fumabas mota<br />
costumbre que te dejó<br />
la Prepa 5<br />
quizá lo único que aprendiste<br />
en ese entonces<br />
aparte de sobrevivir a la conocida<br />
violencia juvenil</p>
<p>Elia Kazan involucraba tu propia vida<br />
Jean Luc Godard la diseñaba</p>
<p>Eran cintas corridas sobre el proyector<br />
cientos de veces rotas, rayadas con los rollos<br />
en desorden y las muchachas pujando<br />
Entraban por el ojo como serpientes<br />
escalando la rama<br />
De la cabeza izquierda</p>
<p>Películas vistas con mujeres que amabas<br />
Mujeres que deseaban mirar una película<br />
junto a ti para discutirla<br />
En un miserable hotel de paso<br />
si corrías con suerte</p>
<p>El cine que importa es el que habla<br />
De nosotros mismos dijiste<br />
¿te dabas cuenta?<br />
Igual a los poemas que te estremecían<br />
Porque ponían el dedo en la llaga<br />
Que es como decir en tu ombligo</p>
<p>En San Juán de Letrán<br />
Todo era un putero<br />
El Teresa y el Savoy<br />
Atascados de pederastas<br />
persiguiendo a jovencitos calientes<br />
que aún no definían su sexualidad.<br />
Mientras tú y yo nos masturbábamos<br />
mutuamente</p>
<p>Luego vino la época de la Cineteca Nacional<br />
Haciendo sinopsis rollo por rollo,<br />
de películas muy malas, malísimas<br />
De baja calidad<br />
Porque las buenas se las dejaban<br />
A escritores más influyentes<br />
Es decir los de buen comportamiento</p>
<p>Rollo por rollo,<br />
meticulosamente recorrías las películas<br />
las describías como se describe a la<br />
mujer amada con el tembloroso dedo,<br />
con sangre fresca, previa a coagularse<br />
aprendías a ver cómo se habían pensado<br />
cuando se habían rodado y bajo que condiciones<br />
y a lo que habían llegado<br />
sus desconocidos autores, Fassbinder<br />
que también murió joven aunque no importa<br />
ya lo había dicho todo</p>
<p>Pero lo recuerdas,<br />
porque todas las películas se guardan<br />
A los archivistas no les importa<br />
la opinión de los pinches críticos</p>
<p>Las peores también se guardan,<br />
las horribles se protegen de las opiniones<br />
en contra<br />
No son parte<br />
De la memoria nacional dicen<br />
Pero es que son tu memoria personal,<br />
íntima, privada, masturbada</p>
<p>Muchas veces permanecías solo en la sala<br />
Mirando películas tardes enteras<br />
Otras junto a personas que repetían la ficha<br />
De créditos completa<br />
Mientras los hombres detrás del escritorio<br />
Soñaban con el trasero de una actriz<br />
Que apareció una mañana<br />
Sin dirigirles la palabra<br />
Mientras repetían de memoria<br />
El peor diálogo de la cinta.</p>
<p>Así llegó el momento de tomar decisiones<br />
si nada de lo que hacías dejaba dinero</p>
<p>La vida va, dijo Fellini<br />
Como corre la cinta por los engranes<br />
De cualquier proyector destartalado<br />
hacia el cuadro de luz<br />
para proyectarlo en la pantalla</p>
<p>Para entonces<br />
el cine te lo había dado todo<br />
porque la vida no te había quitado nada<br />
Sobre todo la forma de matar<br />
el tiempo y el aburrimiento<br />
En la ciudad cada vez más grande y agrietada</p>
<p>Incluso había sentimientos<br />
En juego<br />
De vez en cuando una gran emoción personal<br />
Lo que faltaba era la técnica del oficio<br />
Y el oficio del amor<br />
El amor sobre todas las cosas</p>
<p>Al menos en eso querías creer</p>
<p>El sexo, la pasión en la oscuridad de la sala<br />
la delgadez de tu mujer<br />
su oscura cavidad a la espera de tus labios<br />
Si me la quieres agarrar<br />
Puedes hacerlo aquí,<br />
sin que nadie se dé cuenta<br />
prometo que no gritaré,<br />
veré la pantalla hasta venirme</p>
<p>Al primero que debo dirigir es a mí mismo,<br />
pensé<br />
Y es que tardé varias décadas<br />
para, por fin, tener una idea sencilla<br />
trabajar en equipo<br />
algo tan simple como eso.</p>
<p>La soledad es buena para la escritura<br />
Después todo fue trabajo<br />
primero a su lado, en el hogar,<br />
en la calle, en los camiones<br />
cruzando la ciudad de nuevo<br />
como en otros años.</p>
<p>Luego meses enteros ofreciendo mis servicios<br />
Guionista de programas educativos<br />
Ser un gato con tal de salvar a la niña<br />
Escritor de proyectos audiovisuales<br />
Dar la mamila cambiar el pañal</p>
<p>Un lema para un comercial del gobierno<br />
Programas condicionados por pedagogas<br />
Que nunca habían ido al campo<br />
Ni les interesaba</p>
<p>Hasta que llegó el tiempo<br />
De las películas escritas para nosotros<br />
Siempre rodadas por hambre<br />
Inmiscuyendo a nuestros hijos<br />
A nuestros amigos, a parientes<br />
Que de otra forma jamás visitaríamos<br />
Y a la familia entera para terminarla</p>
<p>Mientras otras ideas se dilapidaban<br />
en oscuros cajones de un escritorio apolillado</p>
<p>Prohibido filmar, es mejor que te quedes callado<br />
Dijeron en el despacho<br />
Si quieres hacerla será por tu voluntad<br />
No por la mía, dinero no te doy</p>
<p>Gente en contra siempre habrá<br />
Pero tienes que hacer otra<br />
Porque es tu destino a eso viniste<br />
Al cine, a hacer esta película<br />
Y si no comprometes todo<br />
Dedícate a otra cosa</p>
<p>Sobrevivir no es lo que importa</p>
<p>Es hacer las cosas, las que sean<br />
Pero hacerlas porque la muerte<br />
siempre aparece blandiendo<br />
Su filosa guadaña ¿nadie te lo había dicho?<br />
¿Ni los poetas que siempre amaste?</p>
<p>Te voltea la cabeza en el momento<br />
Más inesperado<br />
De regreso a la infancia<br />
Así que también rodaste una cinta<br />
Sobre mi rostro de niño papá<br />
En 9.5 mms.<br />
Y lo conservaste en el ropero<br />
Que yacía abandonado en la recámara del fondo</p>
<p>Durante años</p>
<p>Para que al fin después de la visita de la muerte<br />
yo tomara las películas de ahí</p>
<p>Retacería para reconstruir su vida<br />
A trozos<br />
Como ir recogiendo pedazos<br />
De un pueblo olvidado porque dejó<br />
De ser un buen negocio<br />
De cualquier modo<br />
Hubo que imaginar un paraíso en la película<br />
Con sus aromas, nacimientos, sus muertes<br />
para ponerla a girar en la bobina<br />
Visualizado por la pequeña niña<br />
Mientras la película corría<br />
en un claroscuro infinito</p>
<p>Luego a dirigir caballos, fusiles, turbias guerrillas<br />
Que no nos llevaron a ningún lado<br />
A eso se le llama experiencia<br />
Y de ahí proviene la auténtica savia de la vida<br />
Que a veces, muy pocas, aparece en pantalla</p>
<p>Es que el equipo no era el ideal<br />
Faltaban lentes,<br />
la actriz andaba mal recién divorciada<br />
y no teníamos teleobjetivos<br />
Son carísimos para nuestra producción<br />
Será mejor que filmes con lentes normales<br />
Ponte el cincuenta mms y filma en close up<br />
Entonces las haremos cada vez más baratas<br />
Estoy dispuesto a regalar mi trabajo<br />
Con tal de sobrevivir</p>
<p>Pero estoy harto de que me hablen de negocios<br />
Necesito el dinero y escucho a personas<br />
que siguen las normas de Hollywood<br />
Hoy día el factor más humano<br />
¿No ves la bondad de nuestros grandes hombres?<br />
Evaden impuestos con sus fundaciones</p>
<p>La trilogía de la maldad no era un horizonte,<br />
Fue una invocación<br />
Otra vez a contracorriente pusimos</p>
<p>Todo de nuestra parte para alcanzarla<br />
Sin saber que ya estaba con nosotros<br />
En el cuerpo tirado bajo el manto de la madrugada</p>
<p>A la orilla de nuestra casa</p>
<p>Destrozando todo lo que habíamos<br />
Construido porque también la verdad<br />
parece mentira ¿Para eso tanto esfuerzo?<br />
El cine que iba a darnos tanto<br />
¿Eso es lo que nos dió?<br />
¿Eso nos quita?</p>
<p>Despojos</p>
<p>Un reguero de imágenes sin sentido<br />
Ni siquiera huesos de personas que amaste<br />
instaladas en la confusión de tú propia vida</p>
<p>Pero sí a a eso veniste<br />
Querías hacer cine, películas<br />
Ver historias en las que te inmiscuías<br />
Quizá sin merecerlo<br />
Hurgar en la existencia ajena<br />
Eran personajes que nada tenían<br />
Que ver contigo</p>
<p>No queda tiempo para arrepentirse<br />
Hay que seguir</p>
<p>¡Pero sí cuando los viste pasar<br />
los seguiste con la mirada!<br />
¡Y no podías dejar de verlos!<br />
Te preocupaban sus vidas, sí, es verdad,<br />
Te dejabas impresionar por sus trágicos destinos<br />
Leídos en periódicos vulgares</p>
<p>De imaginación no hubo casi nada<br />
Si acaso el lenguaje<br />
¿Entonces es verdad, no es cierto que siempre conservaste<br />
La frialdad de la que tanto presumías?</p>
<p>También te doblaste en escuadra papá<br />
Y quedaste con el pico hacia abajo, mudo,<br />
Sin palabras ante el oscuro espectáculo<br />
Ésas niñas iban a morir, lo sabías desde el principio<br />
Pero la presión del público te impidió<br />
Denunciarlo en el debido momento.</p>
<p>El milagro en la vida nunca sucede<br />
Al menos a mí nunca me ha pasado<br />
son mentiras de los curas que aparecen<br />
en televisión y los enajenados por la religión</p>
<p>Pero en el cine pasa de todo<br />
incluso milagros que marcan un destino<br />
La piedra surgió a la superficie<br />
empujada por una fuerza oscura</p>
<p>Experiencia de la escritura</p>
<p>Lo supiste por el poeta que murió<br />
atropellado<br />
No era más que tejer el manto una vez más<br />
Da la casualidad que también<br />
proviene del subsuelo<br />
y, con suerte, tú también<br />
en el subsuelo quedarás</p>
<p>Las películas quedan<br />
Aunque nadie las vea una vez más.<br />
Siempre habrá alguien en su resguardo<br />
Eso lo sabemos por la gente de Filmoteca<br />
Despreocúpate<br />
Aún decoloradas por fenómenos químicos</p>
<p>Lo que desaparece es la gente<br />
Te digo, las películas quedan<br />
Y cierto remoto día vuelven a pasarse<br />
Mientras personas cercanas mueren<br />
A veces demasiado<br />
Algunos tienen tiempo de prepararse para ello<br />
A otros nos sorprende el golpe mortal<br />
Y no importa si estás en el cine<br />
Pero seguimos<br />
Toda historia, como toda vida, es un claro oscuro<br />
Cintilando en una sala vacía<br />
Queda para siempre atrapada<br />
en uno solo de sus fotogramas</p>
<p>Porque también la verdad parece mentira.</p>
<p>&nbsp;</p>
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