Filmobiografía

POEMA

El odio exige víctima y la víctima es una.
La luz, impresionante, venga, venga
Vamos a aprovecharla ahora, venga, el cincuenta y el travelling hacia atrás.

Pier Paolo Pasolini

José Buil se inició en el cine
mirando a su papá operar un proyector
Pathé Baby 9.5 mms
Continuó su carrera cinematográfica
Entre los ocho y diez años
Mirando películas del Cabo Rusty
Y el perro Rin-tin-tín
En el cine Lindavista al norte de la ciudad
De la mano de una sirvienta
De rodillas blancas
En la secundaria 24
Aprendió a tirarse la pinta

Cada tarde
Mirando un programa triple

En el mugroso cine Tepeyac
con Elvis Presley y Jerry Lewis
bailando rock&roll

En la onda de la Prepa 5
Se convirtió en un cowboy de media talla
un vil perseguidor de películas
en cines con ratas corriendo
por el pasillo,
mientras la luz roja anunciaba
la salida de emergencia
para el que quisiera irse
por si la película era mala.

Cine Bahía, Rivolí, Estadio,
Pero fue mejor seguir con la poesía

mientras asistías al cine en solitario
cargando el libro
básico en tu vida literaria
de un poeta francés
o el inglés
que a todos les rompía la madre
porque hablaba de mujeres que no lo querían

Como nos pasaba a todos.

Eran tiempos de la Universidad
de los sueños que luego se llamarían
sueños rotos
porque lo que iba a estar a la orden del día
pasados las palabrotas que nos destruyeron
Eran los cobardes
y todos aquellos que prefirieron
dar un paso atrás

Entretanto

En los cineclubs universitarios
mirabas cintas y fumabas mota
costumbre que te dejó
la Prepa 5
quizá lo único que aprendiste
en ese entonces
aparte de sobrevivir a la conocida
violencia juvenil

Elia Kazan involucraba tu propia vida
Jean Luc Godard la diseñaba

Eran cintas corridas sobre el proyector
cientos de veces rotas, rayadas con los rollos
en desorden y las muchachas pujando
Entraban por el ojo como serpientes
escalando la rama
De la cabeza izquierda

Películas vistas con mujeres que amabas
Mujeres que deseaban mirar una película
junto a ti para discutirla
En un miserable hotel de paso
si corrías con suerte

El cine que importa es el que habla
De nosotros mismos dijiste
¿te dabas cuenta?
Igual a los poemas que te estremecían
Porque ponían el dedo en la llaga
Que es como decir en tu ombligo

En San Juán de Letrán
Todo era un putero
El Teresa y el Savoy
Atascados de pederastas
persiguiendo a jovencitos calientes
que aún no definían su sexualidad.
Mientras tú y yo nos masturbábamos
mutuamente

Luego vino la época de la Cineteca Nacional
Haciendo sinopsis rollo por rollo,
de películas muy malas, malísimas
De baja calidad
Porque las buenas se las dejaban
A escritores más influyentes
Es decir los de buen comportamiento

Rollo por rollo,
meticulosamente recorrías las películas
las describías como se describe a la
mujer amada con el tembloroso dedo,
con sangre fresca, previa a coagularse
aprendías a ver cómo se habían pensado
cuando se habían rodado y bajo que condiciones
y a lo que habían llegado
sus desconocidos autores, Fassbinder
que también murió joven aunque no importa
ya lo había dicho todo

Pero lo recuerdas,
porque todas las películas se guardan
A los archivistas no les importa
la opinión de los pinches críticos

Las peores también se guardan,
las horribles se protegen de las opiniones
en contra
No son parte
De la memoria nacional dicen
Pero es que son tu memoria personal,
íntima, privada, masturbada

Muchas veces permanecías solo en la sala
Mirando películas tardes enteras
Otras junto a personas que repetían la ficha
De créditos completa
Mientras los hombres detrás del escritorio
Soñaban con el trasero de una actriz
Que apareció una mañana
Sin dirigirles la palabra
Mientras repetían de memoria
El peor diálogo de la cinta.

Así llegó el momento de tomar decisiones
si nada de lo que hacías dejaba dinero

La vida va, dijo Fellini
Como corre la cinta por los engranes
De cualquier proyector destartalado
hacia el cuadro de luz
para proyectarlo en la pantalla

Para entonces
el cine te lo había dado todo
porque la vida no te había quitado nada
Sobre todo la forma de matar
el tiempo y el aburrimiento
En la ciudad cada vez más grande y agrietada

Incluso había sentimientos
En juego
De vez en cuando una gran emoción personal
Lo que faltaba era la técnica del oficio
Y el oficio del amor
El amor sobre todas las cosas

Al menos en eso querías creer

El sexo, la pasión en la oscuridad de la sala
la delgadez de tu mujer
su oscura cavidad a la espera de tus labios
Si me la quieres agarrar
Puedes hacerlo aquí,
sin que nadie se dé cuenta
prometo que no gritaré,
veré la pantalla hasta venirme

Al primero que debo dirigir es a mí mismo,
pensé
Y es que tardé varias décadas
para, por fin, tener una idea sencilla
trabajar en equipo
algo tan simple como eso.

La soledad es buena para la escritura
Después todo fue trabajo
primero a su lado, en el hogar,
en la calle, en los camiones
cruzando la ciudad de nuevo
como en otros años.

Luego meses enteros ofreciendo mis servicios
Guionista de programas educativos
Ser un gato con tal de salvar a la niña
Escritor de proyectos audiovisuales
Dar la mamila cambiar el pañal

Un lema para un comercial del gobierno
Programas condicionados por pedagogas
Que nunca habían ido al campo
Ni les interesaba

Hasta que llegó el tiempo
De las películas escritas para nosotros
Siempre rodadas por hambre
Inmiscuyendo a nuestros hijos
A nuestros amigos, a parientes
Que de otra forma jamás visitaríamos
Y a la familia entera para terminarla

Mientras otras ideas se dilapidaban
en oscuros cajones de un escritorio apolillado

Prohibido filmar, es mejor que te quedes callado
Dijeron en el despacho
Si quieres hacerla será por tu voluntad
No por la mía, dinero no te doy

Gente en contra siempre habrá
Pero tienes que hacer otra
Porque es tu destino a eso viniste
Al cine, a hacer esta película
Y si no comprometes todo
Dedícate a otra cosa

Sobrevivir no es lo que importa

Es hacer las cosas, las que sean
Pero hacerlas porque la muerte
siempre aparece blandiendo
Su filosa guadaña ¿nadie te lo había dicho?
¿Ni los poetas que siempre amaste?

Te voltea la cabeza en el momento
Más inesperado
De regreso a la infancia
Así que también rodaste una cinta
Sobre mi rostro de niño papá
En 9.5 mms.
Y lo conservaste en el ropero
Que yacía abandonado en la recámara del fondo

Durante años

Para que al fin después de la visita de la muerte
yo tomara las películas de ahí

Retacería para reconstruir su vida
A trozos
Como ir recogiendo pedazos
De un pueblo olvidado porque dejó
De ser un buen negocio
De cualquier modo
Hubo que imaginar un paraíso en la película
Con sus aromas, nacimientos, sus muertes
para ponerla a girar en la bobina
Visualizado por la pequeña niña
Mientras la película corría
en un claroscuro infinito

Luego a dirigir caballos, fusiles, turbias guerrillas
Que no nos llevaron a ningún lado
A eso se le llama experiencia
Y de ahí proviene la auténtica savia de la vida
Que a veces, muy pocas, aparece en pantalla

Es que el equipo no era el ideal
Faltaban lentes,
la actriz andaba mal recién divorciada
y no teníamos teleobjetivos
Son carísimos para nuestra producción
Será mejor que filmes con lentes normales
Ponte el cincuenta mms y filma en close up
Entonces las haremos cada vez más baratas
Estoy dispuesto a regalar mi trabajo
Con tal de sobrevivir

Pero estoy harto de que me hablen de negocios
Necesito el dinero y escucho a personas
que siguen las normas de Hollywood
Hoy día el factor más humano
¿No ves la bondad de nuestros grandes hombres?
Evaden impuestos con sus fundaciones

La trilogía de la maldad no era un horizonte,
Fue una invocación
Otra vez a contracorriente pusimos

Todo de nuestra parte para alcanzarla
Sin saber que ya estaba con nosotros
En el cuerpo tirado bajo el manto de la madrugada

A la orilla de nuestra casa

Destrozando todo lo que habíamos
Construido porque también la verdad
parece mentira ¿Para eso tanto esfuerzo?
El cine que iba a darnos tanto
¿Eso es lo que nos dió?
¿Eso nos quita?

Despojos

Un reguero de imágenes sin sentido
Ni siquiera huesos de personas que amaste
instaladas en la confusión de tú propia vida

Pero sí a a eso veniste
Querías hacer cine, películas
Ver historias en las que te inmiscuías
Quizá sin merecerlo
Hurgar en la existencia ajena
Eran personajes que nada tenían
Que ver contigo

No queda tiempo para arrepentirse
Hay que seguir

¡Pero sí cuando los viste pasar
los seguiste con la mirada!
¡Y no podías dejar de verlos!
Te preocupaban sus vidas, sí, es verdad,
Te dejabas impresionar por sus trágicos destinos
Leídos en periódicos vulgares

De imaginación no hubo casi nada
Si acaso el lenguaje
¿Entonces es verdad, no es cierto que siempre conservaste
La frialdad de la que tanto presumías?

También te doblaste en escuadra papá
Y quedaste con el pico hacia abajo, mudo,
Sin palabras ante el oscuro espectáculo
Ésas niñas iban a morir, lo sabías desde el principio
Pero la presión del público te impidió
Denunciarlo en el debido momento.

El milagro en la vida nunca sucede
Al menos a mí nunca me ha pasado
son mentiras de los curas que aparecen
en televisión y los enajenados por la religión

Pero en el cine pasa de todo
incluso milagros que marcan un destino
La piedra surgió a la superficie
empujada por una fuerza oscura

Experiencia de la escritura

Lo supiste por el poeta que murió
atropellado
No era más que tejer el manto una vez más
Da la casualidad que también
proviene del subsuelo
y, con suerte, tú también
en el subsuelo quedarás

Las películas quedan
Aunque nadie las vea una vez más.
Siempre habrá alguien en su resguardo
Eso lo sabemos por la gente de Filmoteca
Despreocúpate
Aún decoloradas por fenómenos químicos

Lo que desaparece es la gente
Te digo, las películas quedan
Y cierto remoto día vuelven a pasarse
Mientras personas cercanas mueren
A veces demasiado
Algunos tienen tiempo de prepararse para ello
A otros nos sorprende el golpe mortal
Y no importa si estás en el cine
Pero seguimos
Toda historia, como toda vida, es un claro oscuro
Cintilando en una sala vacía
Queda para siempre atrapada
en uno solo de sus fotogramas

Porque también la verdad parece mentira.

 

Publicado en Sin categoría | 1 comentario